Las hormigas son uno de los grupos de organismos más sociales y exitosos de la Tierra. Sus colonias pueden ir desde unas pocas decenas de individuos hasta millones. A pesar de su pequeño tamaño, son capaces de comunicarse de forma muy sofisticada y utilizan diversos sistemas para coordinar tareas, defender la colonia y compartir información. Gran parte de su comunicación ocurre de manera invisible, mediante señales químicas, el contacto e incluso el sonido. En este artículo, primero exploraremos cómo se comunican las hormigas, centrándonos en los órganos y mecanismos específicos que hacen posible esta comunicación, y luego examinaremos más de cerca los mensajes que se transmiten entre sí.
Resumen
1. ¿Cómo se comunican las hormigas entre sí?
Las hormigas tienen formas únicas de «hablar» sin palabras. Usan olores, sonidos y el contacto:
- Olor: Las hormigas dejan rastros de olor llamados feromonas para indicarles a las demás dónde está el alimento o el nido.
- Sonido: Al frotar sus cuerpos, las hormigas producen sonidos suaves que las demás pueden percibir como vibraciones. Así saben si hay peligro o si necesitan ayuda.
- Contacto: Las hormigas usan sus antenas para saludarse y compartir información, como si se dieran un apretón de manos especial.
2. ¿Qué se dicen las hormigas?
Las hormigas comunican mensajes importantes para mantener su colonia segura y organizada:
- Encontrar el camino: Los rastros de feromonas guían a otras hormigas hasta el alimento o de vuelta al hormiguero.
- Peligro: Una feromona de alarma advierte a las demás de una amenaza.
- Territorio: Los olores especiales marcan las zonas como parte del hogar de la colonia.
- Se necesita ayuda: Las señales convocan a más hormigas para colaborar en tareas grandes.
- Identidad: Cada hormiga tiene un olor único que la identifica como miembro de su colonia.
- Compartir: Las hormigas se dan golpecitos para pedir comida o ayuda.
¿Cómo se comunican las hormigas?
Las hormigas se comunican mediante una combinación de señales químicas, sonidos y contacto físico. Estos métodos de comunicación les permiten vivir y trabajar juntas en colonias complejas. A diferencia de los humanos, que utilizan principalmente el lenguaje hablado y las señales visuales, las hormigas dependen en gran medida de las feromonas, sustancias químicas producidas por glándulas específicas. Estas señales químicas permiten a las hormigas transmitir diversos mensajes, desde marcar rutas hacia el alimento hasta advertir de un peligro o reclutar hormigas para una tarea específica.
Hormigas belloteras obreras en un palo hueco
La comunicación entre las hormigas no consiste simplemente en un intercambio de señales, sino que es un sistema muy organizado que garantiza el buen funcionamiento de la colonia. Para comunicarse eficazmente, las hormigas han desarrollado órganos y sistemas especializados para producir y detectar feromonas, así como otras formas de comunicación.
Comunicación química: el papel de las feromonas
La comunicación química es la forma de interacción más importante entre las hormigas y se lleva a cabo mediante diversas glándulas y órganos sensoriales especializados. En el centro de la comunicación de las hormigas están las feromonas, señales químicas que producen y liberan en su entorno. Las sensilas antenales detectan las feromonas: son pequeñas estructuras pilosas situadas en las antenas, capaces de percibir compuestos químicos específicos.
Las antenas: los órganos sensoriales
Las antenas de las hormigas son sus principales órganos sensoriales. Cada hormiga tiene un par de antenas, cubiertas de miles de pelos sensoriales (o sensilas) capaces de detectar sustancias químicas en el entorno. Estas sensilas están muy especializadas para percibir distintos tipos de estímulos, incluidas las feromonas. También son sensibles a otros factores ambientales, como la humedad, la temperatura y el tacto.
Las hormigas Diacamma suelen usar las antenas para solicitar trofalaxia y compartir alimento; foto cortesía de Taku Shimada
Las hormigas utilizan sus antenas no solo para detectar feromonas, sino también para la comunicación táctil. Cuando se encuentran, a menudo se tocan las antenas en un proceso llamado tamborileo antenal, que les permite intercambiar señales químicas y táctiles adicionales.
Glándulas productoras de feromonas
Las glándulas productoras de feromonas son responsables de crear las señales químicas que las hormigas utilizan para comunicarse. Las hormigas poseen diversas glándulas, cada una con una función distinta en el proceso de comunicación.
Diagrama y ubicación de varias glándulas productoras de feromonas en las hormigas
- Glándula de Dufour: Esta glándula es una de las más importantes para la comunicación, especialmente para marcar senderos y territorios. Produce feromonas que se utilizan para buscar alimento y marcar nuevos territorios, así como en ciertos comportamientos defensivos. Las sustancias químicas producidas por la glándula de Dufour se liberan en gotas que las hormigas depositan sobre las superficies y que otras hormigas pueden detectar después con sus antenas.- Glándula venenosa: Situada en el abdomen, esta glándula produce sustancias tóxicas que se utilizan para la defensa, pero también desempeña un papel clave en la producción de feromonas de alarma. Cuando una hormiga resulta herida o se siente amenazada, libera feromonas de alarma de su glándula venenosa, lo que desencadena una respuesta inmediata de las demás hormigas.
- Gáster y glándula pigidial: La glándula pigidial interviene en la comunicación de alarma, especialmente como respuesta a las amenazas. Las hormigas también pueden utilizar el gáster (la región abdominal) para producir feromonas específicas al marcar las entradas del nido o defender su territorio.
Comunicación mediante el sonido
Aunque la comunicación química es el método principal, las hormigas también utilizan el sonido como forma de comunicación, aunque con menos frecuencia. La comunicación sonora en las hormigas se utiliza principalmente dentro del nido y durante los encuentros agresivos. Las hormigas producen sonidos mediante la estridulación, que consiste en frotar ciertas partes del cuerpo entre sí para generar vibraciones o ruido.
Estridulación: frotar partes del cuerpo entre sí
La estridulación es una forma importante de comunicación para las hormigas, especialmente en especies como las hormigas cosechadoras y las hormigas legionarias. Este tipo de sonido se produce al frotar entre sí ciertas partes del cuerpo, de forma similar al canto de los grillos. Por ejemplo, algunas hormigas tienen estructuras especializadas llamadas órganos estriduladores en el tórax, que producen un zumbido o chirrido al frotarse contra otras partes del cuerpo.Escucha a las hormigas bala (Paraponera clavata) «estridular»
La estridulación suele utilizarse como señal de alarma o durante disputas territoriales. Cuando dos colonias entran en contacto, puede oírse estridulación como una forma de comportamiento agresivo que indica una pelea inminente. El sonido también puede servir para alertar a otros miembros de la colonia sobre un intruso o un peligro, incitándolos a sumarse al enfrentamiento.
Señales vibratorias
Algunas hormigas también se comunican mediante vibraciones. Estas suelen ser sutiles y ocurren dentro del nido, donde las hormigas pueden dar golpecitos o hacer vibrar el suelo para enviar señales a otros miembros de la colonia. Esta forma de comunicación es más común en especies con una estructura social densa, como las hormigas cortadoras de hojas, en las que las respuestas rápidas y coordinadas a las señales son fundamentales. Aquí se ve una colonia de hormigas carpinteras produciendo vibraciones al golpear la pared con la cabeza, con suficiente fuerza como para que se oigan.
Comunicación mediante la vista y el tacto
Aunque las hormigas tienen una visión relativamente deficiente en comparación con otros animales, también usan la vista y el tacto como formas adicionales de comunicación, sobre todo en interacciones de corto alcance y cuando necesitan intercambiar información de inmediato.Visión
Las hormigas dependen de ojos compuestos, formados por muchas lentes individuales llamadas omatidios. Estos ojos les permiten detectar el movimiento y la luz, pero su resolución no es tan nítida como la de los animales con una visión más desarrollada. Por eso, las hormigas no dependen de señales visuales para comunicarse a larga distancia, sino que usan los ojos principalmente para orientarse y detectar movimientos en su entorno inmediato.La capacidad de detectar la luz y el movimiento es esencial para tareas como orientarse de regreso al nido, identificar posibles amenazas o reconocer puntos de referencia.
El tacto: antenas e interacción táctil
El tacto es quizá la forma de comunicación más fundamental entre las hormigas. Usan las antenas para interactuar mediante el tacto, tocándose y dándose golpecitos constantemente para intercambiar señales químicas. Este contacto directo ayuda a las hormigas a reconocerse, solicitar ayuda o guiar a otras hasta una fuente de alimento o la entrada del nido.La marcha en tándem consiste en que una hormiga guía a otra (por ejemplo, hasta una fuente de alimento, mediante el tacto)
La marcha en tándem es un ejemplo de comunicación basada en el tacto. Cuando una hormiga recolectora encuentra una fuente de alimento, regresa al nido y guía físicamente a otra hormiga hasta el recurso con sus antenas. Este comportamiento permite que las hormigas transporten recursos de forma eficiente y compartan información sobre las fuentes de alimento.
¿Qué se dicen las hormigas?
Ahora que hemos explorado los órganos y mecanismos que usan las hormigas para comunicarse, profundicemos en los mensajes específicos que se envían entre sí. Las hormigas transmiten una amplia variedad de información, desde marcar rastros hasta identificar amenazas y pedir ayuda para una tarea.
Feromonas de rastro
Una de las formas de comunicación más conocidas entre las hormigas es el uso de feromonas de rastro para guiar la búsqueda de alimento y otras actividades de la colonia. Cuando una hormiga encuentra alimento, deja un rastro de feromonas que otras hormigas siguen hasta la fuente de alimento. Esta es una forma muy eficaz de coordinar expediciones de búsqueda de alimento a gran escala.

Las columnas de hormigas guerreras se desplazan y coordinan mediante feromonas de rastro
La intensidad del rastro varía según la distancia hasta el alimento y la cantidad disponible. Cuantas más hormigas siguen el rastro, más intenso se vuelve, lo que crea un ciclo de retroalimentación que garantiza un uso eficiente de los recursos de la colonia. En algunas especies, como las hormigas guerreras, las hormigas dejan un rastro para formar una columna de búsqueda de alimento, lo que maximiza las posibilidades de encontrarlo de manera rápida y eficiente.
Feromonas de alarma
Cuando una hormiga está en peligro o se encuentra ante una amenaza, libera feromonas de alarma. Estas sustancias químicas desencadenan una respuesta de lucha o huida en otras hormigas, que a menudo provoca la rápida movilización de obreras para defender la colonia. Las feromonas de alarma sirven como sistema de alerta temprana y advierten a las hormigas de peligros como depredadores o intrusos.
Un soldado de hormiga guerrera (Eciton sp) libera feromonas de alarma para pedir refuerzos
Las feromonas de alarma también ayudan a las hormigas a organizar comportamientos defensivos, como atacar en enjambre a un atacante o retirarse al nido. La intensidad de la señal de alarma determina la urgencia de la respuesta.
Territorios y área de distribución
Las hormigas son criaturas territoriales y usan feromonas para marcar su territorio y definir el área que habitan. Las feromonas territoriales se depositan alrededor de la entrada del nido y a lo largo de los límites del territorio de la colonia para indicar a otras colonias que la zona ya está ocupada.
Las hormigas de pavimento (Tetramorium sp) libran grandes guerras cada primavera para resolver conflictos territoriales
Estos marcadores ayudan a prevenir conflictos entre colonias y guían a las hormigas hacia zonas seguras y designadas para buscar alimento. En algunas especies, como las hormigas tejedoras, las obreras depositan feromonas para definir los límites de su territorio e impedir que otras colonias de hormigas invadan la zona.
Reclutamiento
Las hormigas también reclutan a otras para ayudar con tareas como buscar alimento, defenderse y construir el nido. Cuando una hormiga encuentra una fuente de alimento o necesita ayuda, libera feromonas que guían a otras obreras hasta el lugar. Cuantas más hormigas refuerzan el rastro de feromonas, más fuerte se vuelve la señal de reclutamiento.
Identidad (hidrocarburos cuticulares)
Las hormigas utilizan hidrocarburos cuticulares para comunicar su identidad y distinguir a las compañeras del nido de las intrusas. Estas sustancias químicas están presentes en la superficie del exoesqueleto de las hormigas y actúan como una firma específica de cada colonia. Cuando hormigas de distintas colonias se encuentran, pueden comportarse de forma agresiva si las señales químicas no coinciden.

Las hormigas usan hidrocarburos cuticulares para identificar a aliados y enemigos
Este sistema ayuda a impedir que intrusos entren en el nido y garantiza el mantenimiento del orden social de la colonia.
Solicitar alimento o ayuda
Por último, las hormigas utilizan señales químicas para solicitar alimento o ayuda. Pueden intercambiar alimento mediante la trofalaxia, es decir, la regurgitación de alimento líquido de una hormiga a otra. Esto no solo las nutre, sino que también ayuda a distribuir información importante, como el descubrimiento de una nueva fuente de alimento o cambios en el entorno del nido.
Las hormigas también pueden pedir ayuda dando golpecitos con las antenas o liberando feromonas específicas, para señalar que necesitan asistencia en tareas como defender el nido o mover objetos pesados.
El complejo lenguaje de las hormigas
Las hormigas han desarrollado un sistema de comunicación muy sofisticado que utiliza señales químicas, sonidos, el tacto e incluso señales visuales para interactuar entre sí. Gracias a glándulas y órganos sensoriales especializados, pueden transmitir una amplia variedad de mensajes, desde marcar rastros hasta advertir de peligros o coordinar actividades grupales.
Este complejo sistema de comunicación permite que las hormigas funcionen como un superorganismo altamente organizado y colaboren para garantizar la supervivencia y el éxito de la colonia. Ya sea mediante feromonas, sonidos o el tacto, las hormigas demuestran el poder de la comunicación cooperativa en el reino animal, y su capacidad para comunicarse eficazmente es una de las razones por las que se encuentran entre las criaturas más exitosas de la Tierra.
Lecturas complementarias
El capítulo 7 de las hormigas. AntWiki. (s. f.). https://www.antwiki.org/wiki/The_Ants_Chapter_7
Arnold, C. (febrero de 2013). Shhh, las hormigas están hablando. Science. https://www.science.org/content/article/shhh-ants-are-talking
Hart, T. (14 de junio de 2023). Las hormigas tienen un centro especializado de procesamiento de la comunicación que no se ha encontrado en otros insectos sociales. ScienceDaily. https://www.sciencedaily.com/releases/2023/06/230614220634.htm
Wang, Q. (30 de marzo de 2016). Las antenas de las hormigas son un sistema de comunicación bidireccional. ScienceDaily. https://www.sciencedaily.com/releases/2016/03/160330103328.htm